Por Quetzalli Amarilla
“El día de la Familia” es un invento de la ultraderecha Norteamérica que pretende, entre otros objetivos, contrarrestar la creciente fuerza que a nivel mundial ha adquirido el “Día Internacional de la Mujer”, por ello los ideólogos conservadores decidieron que se celebrara el primer domingo de marzo, quedando próximo (y a veces coincidente), con el día 8. En México, Vicente Fox retomó la orden de su homólogo George W. Bush y ni tardo ni perezoso le dio vuelo al “Día de la Familia”. Atrás vino el Consejo de la Publicidad, las televisoras, las elites de la iglesia católica y demás entes reaccionarios, a impulsar el proyecto. El Día Internacional de la Mujer surgió a principios del siglo pasado como una manifestación social de lucha; el día de la familia, nace como un invento de las cúpulas del poder actual.En el Día Internacional de la Mujer se recuerda a más de 100 obreras que estando en huelga fueron quemadas por su patrón que mandó incendiar la fábrica, el Día de la Familia, no tiene ningún sustento histórico. El Día Internacional de la Mujer ha ido creciendo junto a las luchas de millones de mujeres, acompañadas de algunos hombres, que año con año realizan actividades para reflexionar sobre el rol de las mujeres en un sistema capitalista, sexista y machista.Las luchas de las mujeres tienen muchas razones de ser y existir; la vigencia de la familia capitalista está cada vez más cuestionada, e identificada con la opresión femenina, para realizar tareas no remuneradas que benefician directamente a los patrones y al sistema, como son: las labores hogareñas y la reproducción de la fuerza de trabajo, por medio de parir (y cuidar gratuitamente) a hijos e hijas, que relevarán a sus predecesores en el engranaje de la explotación capitalista.Veamos lo que algunos clásicos, de esos que la burguesía ha tratado de borrar de la memoria de los trabajadores, dijeron desde medidos del siglo XIX sobre la
familia*:¿En qué se funda la familia actual, la familia burguesa? En el capital, en el lucro privado. Sólo la burguesía tiene una familia, en el pleno sentido de la palabra; y esta familia encuentra su complemento en la carencia forzosa de relaciones familiares de los proletarios y en la pública prostitución………….¿Nos reprocháis acaso que aspiremos a abolir la explotación de los hijos por sus padres? Sí, es cierto, a eso aspiramos. Pero es, decís, que pretendemos destruir la intimidad de la familia, suplantando la educación doméstica por la social. ¿Acaso vuestra propia educación no está también influida por la sociedad, por las condiciones sociales en que se desarrolla, por la intromisión más o menos directa en ella de la sociedad a través de la escuela, etc.? No son precisamente los comunistas los que inventan esa intromisión de la sociedad en la educación; lo que ellos hacen es modificar el carácter que hoy tiene y sustraer la educación a la influencia de la clase dominante. Esos tópicos burgueses de la familia y la educación, de la intimidad de las relaciones entre padres e hijos, son tanto más grotescos y descarados cuanto más la gran industria va desgarrando los lazos familiares de los proletarios y convirtiendo a los hijos en simples mercancías y meros instrumentos de trabajo. ¡Pero es que vosotros, los comunistas, nos grita a coro la burguesía entera, pretendéis colectivizar a las mujeres! El burgués, que no ve en su mujer más que un simple instrumento de producción, al oírnos proclamar la necesidad de que los instrumentos de producción sean explotados colectivamente, no puede por menos de pensar que el régimen colectivo se hará extensivo igualmente a la mujer. No advierte que de lo que se trata es precisamente de acabar con la situación de la mujer como mero instrumento de producción………….Nuestros burgueses, no bastándoles, por lo visto, con tener a su disposición a las mujeres y a los hijos de sus proletarios -¡y no hablemos de la prostitución oficial!-, sienten una grandísima fruición en seducirse unos a otros sus mujeres. En realidad, el matrimonio burgués es ya la comunidad de las esposas…… Por lo demás, fácil es comprender que, al abolirse el régimen actual de producción, desaparecerá con él el sistema de comunidad de la mujer que engendra, y que se refugia en la prostitución, en la oficial y en la encubierta (termina la cita).En México el Día de Madre también nació, hace más de 80 años (impulsado por el Periódico Excelsior), para intentar contrarrestar las ideas revolucionarias de las mujeres del Gobierno Socialista de Yucatán, que impulsaron en esa entidad el Día Internacional de la Mujer.Por más publicidad que se hizo en contra, por más que se les intentó satanizar, esas mujeres sentaron las bases para que ahora en México el Día Internacional de la Mujer sea conmemorado como un día de lucha. Lo mismo sucederá con los que quieren confundir las reivindicaciones de las mujeres, inventando el Día de la Familia, que a lo mucho quedará como una fecha comercial más.Desde luego, siempre y cuando las mujeres, no olviden la esencia proletaria del Día Internacional de la Mujer, que nada tiene que ver con propuestas burguesas, como la del risible “empoderamiento” de la mujer, del que habla la señora Marta Sahagún.
* Carlos Marx y Federico Engels. Manifiesto del Partido Comunista.RECUEDA VISITAR www.machetearte.com